Tendencias en tecnología

Anterior

22 setiembre 2013 (Tecnonews)


 

Hay una extendida creencia en que los avances tecnológicos se producen de una forma lineal, más o menos acelerada y que, como consecuencia, se puede prever sus principales frentes de avance o tendencias evolutivas. Por lo que siempre se espera que los expertos, del sector correspondiente, puedan iluminar a los demás con las tendencias que son capaces de vislumbrar.

 

En realidad las “tendencias” manifestadas, por los expertos, normalmente corresponden a avances ya en marcha en el sector correspondiente o, como mucho, consecuencias de los mismos a muy corto plazo. Si alguna característica previsible tiene la evolución de la tecnología, especialmente de las TIC y del audiovisual, es su capacidad de sorprender.

 

¿Pensaba Vincent Cerf, padre del protocolo TCP/IP, la extensión y profundidad con que internet iba a modificar nuestra sociedad cuarenta años más tarde? Creo que no. ¿Pudo prever Bill Gates la importancia que iban a tener los navegadores, como Netscape, en la base de negocio de Microsoft? Parece que tampoco Más que anticipar tuvo la habilidad de adaptarse rápidamente al cambio creando Explorer. Cuando Friedhelm Hillebrand propuso a GSM el uso del canal de señalización de tráfico, mientras está inactivo, para transmitir mensajes al mínimo coste ¿imaginó que los SMS serían una importante fuente de ingresos para los operadores y que se convertirían en el modo de hacer interactiva la televisión con los espectadores? La respuesta es que no.

 

Las Palabras de Derryl Zanuck, presidente de la Twenty Century Fox, con respecto del comienzo de les emisiones de la televisión, son reveladoras sobre la capacidad de los expertos en la identificación de las tendencias de su sector: “La televisión no retendrá la audiencia más de seis meses. La gente se aburrirá pronto de estar sentada frente a una caja cada noche”. Ni la persona más informada del sector era capaz de entrever las adecuadas “tendencias” que, además, no eran menores ya que acabaron enterrando buena parte del sector del cine y transformando profundamente el resto del sector audiovisual.

 

Lo que sucede con el avance de las tecnologías relacionadas con la información es que no son independientes de su uso, en realidad, coevolucionan con él. El uso de los avances tecnológicos genera nuevos usos sociales que impulsa nuevos avances de la tecnología y así sucesivamente. Pero mientras que el desarrollo de la técnica es más lineal, en el sentido de proporcionar más capacidad, más velocidad o menor tamaño; el avance del uso es totalmente no lineal, es decir, puede ir del fracaso más ostentoso al éxito más fulgurante. Así no es de extrañar que, en este proceso de coevolución, el avance del uso influya de forma más determinante que el propio desarrollo de la técnica que lo soporta. Haciendo, en definitiva, más imprevisible el resultado.

 

Hay otra manera diferente de conocer las tendencias: marcarlas. Un ejemplo lo tenemos en Steve Jobs que decía: "No le corresponde al consumidor saber lo que necesita”. Pero esta forma de abordar el tema está restringida a muy pocas personas en la historia de la evolución tecnológica. Al resto de los humanos, incluidos los expertos, sólo nos corresponde sorprendernos.

© Josep Vila 2014