Diálogos coloniales

Siguiente

20 enero 2013



- Buenos días.

- Buenas tardes.

- ¿Es aquí la ventanilla para desmatricularse de español?

- No, es la de aquí al lado pero está cerrada.

- ¿Cuándo la abren?

- La última vez que se abrió fue en 1969 y 1976  para atender a los ciudadanos de las provincias de Ifni y del Sahara respectivamente.

- ¿Y vinieron muchos?

- A miles vinieron. Pero todos eran musulmanes, vestían con chilabas y turbantes y agitaban banderas verdes.

- Bien pero ¿está previsto que se vuelva a abrir?

- No creo. El Gobierno dice que con la crisis hay otras prioridades.

- ¿... y si quiero descolonizarme?

- Entonces tendrá que ir a la ventanilla de Nueva York. Pero debería Vd. ser negro o algo parecido, si no, lo veo difícil.

- Pero he oído decir que hay gente, en el sur de Europa, que vive en una colonia inglesa y no son negros, sino blancos.

- Sí pero los que quieren la descolonización no son los que viven en la colonia, sino sus vecinos españoles. Los colonos quieren seguir siéndolo de Inglaterra, que también son blancos.

- ¡Vaya lio!

- No, lo que pasa es que los españoles quieren "españolizar" todo lo que tienen al alcance de su mano. Por eso los pastores marroquíes ya han retirado las cabras de la isla Perejil. No vaya a ser que vuelvan los militares y las españolicen al horno.

- Oiga ¿.... y si nos declaramos un cantón suizo?

- No es mala idea. Así no se tendría que ir tan lejos con las maletas llenas de dinero negro. Lo podrían dejar en el cantón pirenaico.

- Además en cada cantón se habla un idioma diferente y no se impone ninguno a los demás: ni en la escuela, ni en la administración ni en el comercio.

- Suena bien.

- ¿Dónde está la ventanilla para hacerlo?

- ¡Uy! Si yo lo supiera no estaría hablado con Vd. detrás de esta deprimente ventanilla.

- Bueno si no podemos desmatricularnos nosotros ¿podríamos hacerlo, al menos, con nuestro dinero?

- Esto es otra cosa. Un poco más abajo hay varias ventanillas para estos menesteres. El dinero no necesita pasaporte ni tren, ni avión, para desplazarse. Va solo. ¡A la velocidad de la luz!

- ¿Cualquier volumen de dinero?

- Sí. Dígales que viene de parte de los Mercados. Seguro que le atenderán bien.

- Bueno. ¡Algo es algo!

- ¡Ah! … y, cuando se canse de ganar dinero, venga a esta ventanilla donde se lo puedo regularizar, blanquear y planchar.

- Muchas gracias.

- Buenos días.

- Buenas tardes.




© Josep Vila 2014