Diálogos futuristas

12 diciembre 2014



Buenos días.

Buenas tardes

Vengo a anunciarles que la crisis es algo del pasado.

¡Ah! Pues voy corriendo a pedir que me devuelvan mi puesto de trabajo.

No se confunda. Eso no tiene nada que ver.

¡Vaya!

El crecimiento de los puestos de trabajo es algo del futuro.

Y mientras tanto que hacemos en el presente.

La receta de la abuela: agua y ajo. 

¿Qué?

A aguantarse y a joderse.

Me lo temía.

Lo importante es el futuro. Se lo aseguro joven.

¿Por qué es más importante que el presente?

Porque en el futuro están las elecciones. 

¡Claro!

Y les vamos a reducir los impuestos y a aumentar el crédito…..

¡Que bien!

….y esto volverá a ser una fiesta.

Para los de siempre

Si. Pero si ganamos otra vez, entonces habrá puestos de trabajo para todos.

En el siguiente futuro, evidentemente.

Veo que lo ha entendido. ¡Hay que mirar siempre hacia el futuro!

¿Y que hacemos con el pasado?

Olvidar y perdonar.

Será para los de siempre: los corruptos, los estafadores, los que no saben nada de lo que hacen sus parejas, etc.

Si. Pobres. Menudo lio que tienen.

¿Y para los otros qué?

¡Hombre! Callar y esperar.

Esto suena a otros tiempos.

No hay para tanto, que podía ser peor.

¿Seguro?

Sí. Por ejemplo, los hombres de negro no han venido y sólo han servido para espantar, como antiguamente hacían los hombres del saco con los niños.

Para así obligarnos a tragar las horripilantes medicinas de su reforma.

Pero que les han curado para que puedan disfrutar de un futuro esplendoroso.

¡Qué Dios le coja confesado! En el futuro naturalmente.

Buenas tardes.

Buenos días.


© Josep Vila 2014