Dialogos para contables

22 octubre 2014  



Buenos días.

— Buenas tardes.

— ¿Sabe Vd. si hay muchos independentistas?

— No, pero creo que son pocos y mal avenidos.

— En las fotos salen muchos.

— Pero están manipuladas. No las fotos, sino las gentes. Es un negocio de venta de camisetas.

— Y los federalistas ¿cuántos son?

— Menos. No pueden ni manifestarse porque ni siquiera saben lo que quieren.

— Entonces los unionistas o autonomistas, con o sin mejoras, son.....

— Estos sí son cantidad. Son la mayoría silenciosa que  no sale, no grita, no vota.....

— Con lo que me dice sería mejor contarlos a todos, apoyar al grupo mayoritario y acabar con las expectativas inútiles. ¿No?

— Sí pero, consultar, lo impide la ley.

— ¡Oiga! y si en lugar de consultar hacemos una encuesta masiva y bien hecha. Por ejemplo una dirigida por el CIS.

— La pregunta también sería ilegal.

— ¡Vaya!

— Mire, hay cosas en el mundo que nunca se podrán saber.

— Como por ejemplo: ¿cuántas clases de monjas hay?

— Eso sólo Dios lo sabe.

— Y por lo tanto ¿debe saber también cuántos independentistas hay?

— Evidentemente.

— Entonces se me ocurre una idea: ¿Por qué no rezamos para qué Dios haga una revelación?

— Hombre..... dicho así…..

— Podría revelarlo al Papa o al presidente de la Conferencia Episcopal, que son gente de confianza.

— Hombre..... déjeme pensar.....no, no está nada mal.  

— Nos ahorraríamos muchos gastos y discusiones.

— Pero tenga en cuenta que lo guardarán 300 años antes de hacerlo público, como sucede con lo de Fátima.

— Pues así no nos servirá de mucho. Pero se me ocurre otra idea.

— A ver.

— ¿Por qué no realizamos la pregunta al revés?

— ¿Cómo?

— Así: "Quiere Vd. quedarse como está o, a lo sumo, con mejoras cosméticas y simétricas".

— ¿Y qué?

— Pues qué, los que no contesten, ni voten, serán los independentistas irredentos.

— Es que la ley dice que no se puede preguntar sólo a sus paisanos. Se ha de preguntar a todos.

— Pues pregúntele a todos. Los que no contesten, seguirán siendo los independentistas irredentos.

— Me parece que es una pregunta trampa. Lo voy a analizar con la Fiscalía General.

— Pues ya me dirá. Buenos días.

— Buenas tardes.

© Josep Vila 2014