Diálogos impactantes 

26 enero 2016


—   Buenos días

—    Buenas tardes

—    ¿Es aquí donde se pacta?

—    Sí señor.

—    Bueno. En realidad sólo pasaba por aquí....

—    Pase, pase. ¡Es Vd. el primero esta vez!

—    Qué bien.

—    Quítese la ropa y póngase cómodo. Allí en el sofá.

—    ¿Tan pronto? ¿No me va a hacer daño, verdad?

—    ¡Hombre!  No es mi intención.

—    Es que es mi primera vez ¿sabe?

—    Al principio suele doler un poco, pero luego.....¡Estaremos en la gloria!

—    ¡Vaya!

—    Mire. Vd., primero  tiene que abrirse todo lo que pueda.

—    Es que....

—    La apertura y la confianza es la base de un buen pacto.

—    Eso me han dicho otros que lo han hecho, pero....

—    Sin miedo. Aquí tenemos experiencia en estos trances.

—    Bien. Lo intentaré.

—    A ver. No me oculte nada. Muéstreme lo que tiene para pactar.

—    Bueno....

—    Mientras tanto yo miro a ver cómo lo podemos encajar.

—    Pero vayamos  poco a poco ¡Eh!

—    Dese la vuelta que, si no mira, puedo manejar mejor mis argumentos.

—    Manéjelos con cuidado que yo tengo también los míos.

—    ¡Vaya, si está Vd. lleno de líneas rojas! No sé cómo lo vamos a poder hacer.

—    Ya me las quito. Es que me las pongo porque, mis convecinos, si no las llevo....

—    Así es otra cosa. A ver, no se mueva tanto que no acierto a ver su posición.

—    Es que mi posición está en una situación un tanto delicada.

—    Pero si cambia tanto su posición, no podremos hacer nada.

—     Oiga... Es que no estoy seguro ¿después de pactar que vamos a hacer?

—    Lo que se hace siempre en estos casos.

—    ¿Qué se hace?

—    Salimos y explicamos a todos lo bien que lo hemos hecho.

—    Y...

—    Yo me presento como pretendiente y Vd. me aplaude hasta con las orejas.

—    Pues, no es lo que imaginaba. ¿No lo podríamos hacer  al revés?

—    ¡Si claro! Pero aquí el que pacta soy yo. Vd. es el pactado.

—    Entonces me voy a pactar a otro sitio.

—    Recuerde que mis pactos son los mejores....

—    Buenas tardes.

—    Buenos días.



© Josep Vila 2020